Dioses, filósofos e historia. La vida en ATENAS, cuna de la civilización occidental.

GRECIA · Día 3 de 7 · ATENAS

[25 Julio 2021]

¡Hoy sí que toca madrugar!

Desayunamos en Salute Bistro, un sitio así modernete con bancos de madera, cerca de nuestro apartamento. Los pancakes con huevo parecían contundentes (con gluten) pero el revuelto de huevo “con carne” que me pedí yo (sin gluten), consistía en un par de huevos con cuatro (literalmente cuatro) rodajas de embutido y me pareció un sablazo para lo poco que llenaba. La chica muy amable y bien informada sobre la celiaquía, pero muy caro: las dos cosas con un par de cafés, 21€.

Salute Bistro (Atenas): Opciones sin gluten pero algo carete. Es difícil encontrar chollos para desayunar.

La estafita.

Después de superar mi frustración por no haber desayunado como consideraba que merecía (menos mal que eché mano de galletas y pan sin gluten de mi mochila), ponemos rumbo al Ágora Antigua.

  • ÁGORA ANTIGUA DE ATENAS
  • Precio: 12,50€/persona. Incluida en el TÍCKET COMBINADO (30€/persona).
  • Duración: A nuestro ritmo hora y media.
  • Puntos de interés: STOA DE ÁTALO / HEFESTIÓN / AGII APOSTOLI

Como su propio nombre indica, es más antigua que el Ágora Romana, siendo construida durante el siglo V a.C. tras la destrucción de las construcciones previas por parte de los persas en las Guerras Médicas (como todo en Atenas). El Ágora Antigua consistía en un amplio espacio abierto rodeado por edificios y templos. En ella tenían lugar debates políticos, eventos religiosos, competiciones deportivas, obras de teatro, el mercado, promulgación de leyes, juicios

Hefestión desde Stoa de Átalo.

Hoy en día la mayor parte del Ágora Antigua está derruida. Las primeras excavaciones comenzaron en 1859, obligando a demoler casi 400 casas modernas.

Nuestra primera parada es Stoa de Átalo. Este edificio fue construido en el siglo II a.C. por Átalo, Rey de Pérgamo (actual Turquía) para agradecer la educación que había recibido en Atenas de joven. Fue destruido por los hérulos y reconstruido entre 1953 y 1956 por la archiconocida y acaudalada familia Rockefeller.

Stoa de Átalo.

Desde su reconstrucción se utiliza como Museo del Ágora Antigua. Son dos pisos en los que hay expuestas múltiples esculturas, grabados, objetos encontrados en las excavaciones… Es impresionante el nivel de detalle de las esculturas, y merece la pena subir al piso de arriba por las vistas de todo el complejo.

Stoa de Átalo.

Una tía un poco tiquismiquis del museo se escandaliza cuando intentamos hacer una foto de un busto sin cabeza con una de nuestras caras por detrás (a un metro de la escultura, lejos de tocarla). “Not behind, not behind!“. Si es que somos unos herejes.

Stoa de Átalo.

Nuestra siguiente parada es Agii Apostoli o Iglesia Bizantina de los Santos Apóstoles, siendo una de las iglesias más antiguas de Grecia.

Fue construida en el siglo X d.C. sobre un “nynphaeum“, monumento en honor a las ninfas, espíritus femeninos protectores de la naturaleza que habitan en manantiales, ríos y bosques. Posteriormente se reconstruyó en los años 50.

Agii Apostoli.

El Templo de Hefesto o Hefestión está ubicado en la parte más alta de una colina. Su construcción finalizó en el año 415 a.C. en honor a Hefesto, dios del fuego y la metalurgia; y a Atenea, quien entre sus muchos títulos también era diosa de la artesanía. Sigue en pie 2.500 años después, siendo sin duda uno de los templos mejor conservados de la Antigüedad.

Hefestión.

A su alrededor se desplegaban en la Grecia Antigua múltiples talleres metalúrgicos, herrerías y fundiciones, amparados por los dioses a los que se rendía culto en el lugar. En el siglo VII d.C. se empezó a utilizar como Iglesia.

A diferencia de la mayoría de templos de Atenas, este no fue construido sobre los restos destruidos de otra construcción anterior. Posee 36 imponentes columnas y un friso que representa algunos de los doce trabajos realizados por Heracles (Hércules), de los que hablaremos en la entrada del Oráculo de Delfos.

Hefestión.

Al pasear por los restos arqueológicos que han sobrevivido a lo largo de los siglos es inevitable no imaginarse a Sócrates dialogando con sus discípulos en el Templo de Hefesto. Sócrates no quería cobrar por sus servicios, pero se reservaba el derecho de admitir a los alumnos que le apetecía.

Además no le gustaba “dar la chapa”, sino que prefería que los alumnos extrajeran sus propias conclusiones por sí mismos a través de la reflexión y el razonamiento (método socrático). Ojalá esto se pudiera hacer con el sistema educativo actual, que sobrecarga con temario sin dejar hueco a la reflexión.

Hefestión.

Sócrates fue sometido a juicio en el Ágora en el año 399 a.C. por “no creer en los dioses griegos y corromper a los jóvenes”, ya que estos usaban el método socrático para cuestionar los valores morales y leyes ya impuestos en la ciudad. Hay quien dice que la causa real fue que admitió como alumnos a espartanos que pelearon contra Atenas en las Guerras del Peloponeso, como Critias.

Hefestión.

En cualquier caso, fue uno de los juicios más famosos de la Antigüedad. El jurado constaba de 501 ciudadanos, todos hombres. Sócrates se defendió a sí mismo y debió ser un poco condescendiente y burlón, alegando que podía saldar su pena con 100 dracmas (era pobre) o comiendo en el Pritaneo (donde comían benefactores de la ciudad y ganadores de los Juegos Olímpicos, insinuando lo mala que era la comida).

Fue condenado a pena de muerte y aunque hubiera podido huir, su creencia en las leyes lo condujo a quedarse y morir envenenado con cicuta, con 70 años, convencido de la inmortalidad del alma.

Vistas de la Acrópolis desde los alrededores del Templo de Hefesto.

Abandonamos el Ágora Antigua y nos dirigimos al Museo de la Acrópolis, que alberga múltiples esculturas, grabados, artesanía, armas, restos arqueológicos de antiguas viviendas… Sin duda uno de los museos más importantes del mundo por el valor sociocultural que tiene en la reconstrucción de la Vida Antigua.

  • MUSEO DE LA ACRÓPOLIS
  • Precio: 10€/persona. ¡¡NO incluido en el TÍCKET COMBINADO!!
  • Duración: Muy variable, nosotros una hora porque teníamos hambre.
No me acuerdo bien, pero juraría que este era Hefesto.

Destacan las múltiples estatuas de Atenea, patrona de la ciudad; las Cariátides del Erecteion; frisos con los trabajos de Hércules; múltiples piezas de artesanía con grabados (imposible no acordarse de las musas de la película de Disney); animales mitológicos; etc. No en todas las partes del Museo se pueden hacer fotos.

Hasta la vasija más pequeña tiene múltiples niveles de detalle, representando escenas históricas o mitológicas con un nivel de precisión brutal. Parece imposible que se hayan conservado hasta 2.500 años.

Ahora ya nos aprieta el apetito así que buscamos en TripAdvisor con la etiqueta “sin gluten” y acabamos en Arcadia, súper cerca del Museo. Muchas opciones sin gluten y riquísimo. Pedimos calamares rebozados (con maíz, creo), moussaka (¡SÍ! ¡SIN GLUTEN!) y fava, que como ya dijimos es una especie de humus de guisante. Comemos muy, pero que muy bien con cafés por unos 40€. Yo salí pensando que si existe el dios griego de la celiaquía debía andar por aquí.

Fava y calamares rebozados.
¡Primera moussaka gluten-free!

Arcadia (Atenas): Muchas opciones sin gluten, entre ellas moussaka y calamares rebozados que están para chuparse los dedos. Ofrecen incluso pasta sin gluten. El jefe muy interesado en hacerte saber que controlan del tema. Nos invitaron a un chupito y a sandía. Creemos que este bar está asociado a Greek Stories, que está al lado y también ofrecen cosas sin gluten.

Por la tarde nos dedicamos a procrastinar. Pasear por los barrios de Plaka y Monastiraki, relajarnos, comprar postales y souvenirs… Aprovecho para recomendar la tienda Amazonas (en Adrianou 98) con regalos súper originales de temática griega.

Tienda Amazonas (Atenas).

Paradas que eliminamos por falta de tiempo (o de ganas):

  • KERAMIKOS: Antiguo barrio de alfareros que eventualmente se convirtió en un cementerio. Incluido en el tícket combinado.
  • LICEO DE ARISTÓTELES: Antiguo gimnasio y academia de Aristóteles donde enseñaba a sus alumnos peripatéticos, término que igual le suena a alguien por la serie “Merlí“. Incluido en el tícket combinado.
  • PANATHINAIKÓ: Estadio que acogió los primeros Juegos Olímpicos Modernos en 1896. No confundir con los Juegos Olímpicos Antiguos que se celebraban en la ciudad de Olimpia desde el año 776 a.C. Precio: 5€.
Zuccherino, barrio de Monastiraki.

Nos tomamos un helado de stracciatella sin gluten en Zuccherino, donde hay opciones sin gluten. Pero no ilusionarse con las vitrinas de helados cremosos, los celíacos solo optamos a tarrinas artesanales que cuestan 6€. Nosotros pedimos una para los dos (gran sacrificio de la no-celíaca al resistirse a los jugosos helados de la vitrina).

Zuccherino (Monastiraki, Atenas): Helado artesano de tarrina sin gluten, había 3 o 4 sabores para elegir. Importante no emocionarse con las vitrinas.

Iglesia Kapnikarea, Monastiraki.

La Iglesia Kapnikarea debe ser un punto común de encuentro entre griegos, pues siempre está abarrotada. Es una iglesia ortodoxa construida entre los siglos XI y XIII. A diferencia de los católicos, los ortodoxos no reconocen la supremacía del Papa y creen que el espíritu Santo proviene solo del Padre, no de Jesucristo.

Cerca se encuentra la Oficina de Correos (por si necesitáis comprar sellos) y la calle Ermou, zona comercial llena de tiendas. Por la zona un tío nos dice que es un famoso muy conocido en Atenas pero que ha perdido el teléfono, que si le podemos pagar un taxi. Venga, adiós.

Atardecer sobre Atenas.

Ponemos rumbo hacia el Monte Licabeto para ver otro atardecer sobre Atenas. Hay un rato caminando desde el centro y cuesta arriba, pero se hace rápido.

Vistas desde Monte Licabeto.
  • MONTE LICABETO
  • En la base del Monte Licabeto se puede coger un funicular hasta la cima por 5€, pero me parece un servicio innecesario.
  • La cima nos agobia: muchísima gente, mucho ruido, poco espacio… En nuestra opinión es mucho mejor quedarse un poco más abajo, sin aglomeraciones y mucho más disfrutable.
Bajando del Monte Licabeto.

Nosotros huimos y retrocedemos hasta un lugar más tranquilo. Acabamos echando un gintonic (9€ el trago) en el Bar Tenta, en la parte superior, con vistas brutales sobre la Acrópolis. Un premio que nos merecemos. Son muchos los bares del Monte Licabeto con buenas panorámicas. También se puede cenar, aunque imagino que será caro.

Bar Tenta.
Atardecer sobre la Acrópolis.

Al bajar nos encontramos a una pareja que nos pide una foto y resultan ser de Barbastro ¡Cómo cundimos los oscenses! Regresamos al centro y acabamos cenando en Maiandros. Cenamos souvlaki de pollo, queso grilled y yemistá, que consiste en pimientos de arroz con especias. Todo con bebidas por 29€.

Maiandros (Atenas): Taberna con cosillas sin gluten. Es barato, aunque no nos apasionó la comida. Tienen opción a terraza con vistas a la Acrópolis, pero requiere reserva con antelación.

Paseamos por Plaka para bajar la cena mientras escuchamos a un violinista ambientar la noche griega junto al pórtico del Ágora Romana bajo la luna llena, antes de regresar a nuestro apartamento.

Ágora Romana.

***

>> Hacia el norte: DELFOS y TERMÓPILAS. Maratones, oráculos, espartanos y pitonisas. 

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